La Agencia Tributaria, dependiente del Ministerio de Hacienda, ha confirmado la aprobación de una nueva deducción directa en el IRPF destinada a personas trabajadoras con ingresos bajos. La medida, que se aplicará en la declaración de la Renta correspondiente a 2026, permitirá reducir la cuota a pagar hasta un máximo de 340 euros.
La iniciativa forma parte del paquete de ajustes fiscales impulsado por el departamento que dirige la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y tiene como objetivo aliviar la carga tributaria de quienes perciben salarios más ajustados, especialmente aquellos próximos al Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

A diferencia de otras figuras fiscales habituales, esta medida no actúa sobre la base imponible ni modifica el cálculo previo del impuesto, sino que se aplica directamente sobre el resultado final de la declaración. En la práctica, supone un descuento inmediato sobre la cantidad a ingresar.
Así, si tras realizar la declaración un contribuyente tuviera que abonar una determinada cantidad, la deducción se resta de forma directa, reduciendo de manera automática el importe final.
El importe máximo de la deducción se aplicará a quienes cuenten con ingresos brutos anuales en torno al umbral del SMI, fijado en algo más de 16.500 euros. A partir de ese nivel de renta, la deducción se irá reduciendo de forma progresiva conforme aumenten los ingresos.
Para acceder a este beneficio fiscal será necesario que:
El incumplimiento de estos requisitos implicará la pérdida del derecho a aplicar la deducción.
Con esta medida, Hacienda busca reforzar la progresividad del sistema fiscal y mejorar el poder adquisitivo de los salarios más bajos, en un contexto marcado por el incremento del coste de la vida. La deducción tendrá efectos visibles en la próxima campaña de la Renta y beneficiará a miles de contribuyentes con rentas del trabajo reducidas.