La Justicia no es un mercado, no debe regirse por la libre competencia

Los últimos años no han sido especialmente tranquilos para el colectivo de procuradores. La incertidumbre y preocupación se han cernido sobre una profesión que por momentos ha temido incluso por su propia supervivencia. De haber salido adelante la Ley de Colegios y Servicios Profesionales, la reforma más crítica para el colectivo, "esto hubiera supuesto en cierto modo la desaparición o el engullimiento de la profesión por parte de la abogacía".

Lo afirma tajante Juan Carlos Estévez, presidente del Consejo General de Procuradores de España, que ahora respira aliviado tras haber superado lo que denomina "momentos duros y difíciles". En una entrevista con EXPANSIÓN, señala que han "batallado bien, con el apoyo de muchas instituciones, y al final la ley que pretendía suprimir la incompatibilidad entre abogados y procuradores, acabó en un cajón".

Es consciente de que esta ley, impulsada por el Ministerio de Economía en respuesta a las exigencias de la UE, volverá a plantearse en la próxima legislatura, pero confía en que el texto sea "más asequible". Según explica, lo que pide Europa es la liberalización del sector, la libre competencia, pero recuerda que "el que haya libertad y competencia en el mercado no quiere decir que tengan que desaparecer algunas profesiones que son realmente importantes".

No es un mercado
Estévez, que cree que Economía ha ido un paso más allá de lo que pedía la UE, añade que "la Justicia no es un mercado, sino un poder del Estado, y el buen funcionamiento de la misma se debe regir por la seguridad jurídica y no por la libre competencia. Si no fuera así, el Estado también podría renunciar a su poder de Justicia y liberalizar la creación de juzgados, pero no se trata de eso".

En todo caso, apunta que el colectivo no tendría "ningún problema en que se asocien un abogado y un procurador en un despacho, cosa que la actual Ley de Sociedades Profesionales española no permite", pero que aceptarían. Eso sí, otra cosa distinta es la incompatibilidad de funciones que, según advierte, debe mantenerse.

Pero no todo han sido malas noticias para los procuradores en los pasados años, también han logrado que se les atribuya nuevas competencias y Estévez asegura que ello está beneficiando a los ciudadanos. En los actos de comunicación, por ejemplo, destaca que se está logrando la reducción de tiempos muertos en la tramitación de procesos: "Siempre es más efectivo un procurador, que debe cumplir con su cliente, que los propios servicios de los juzgados y tribunales".

También sostiene que con la plataforma para celebrar subastas judiciales electrónicas que ha creado el Consejo de Procuradores y que fue presentada durante el Congreso Nacional del colectivo a principios de mayo, se presta un servicio a la sociedad. Según explica, este portal, que funciona de forma paralela al de la agencia estatal del BOE, es más ágil y permite a los ciudadanos conocer mejor el bien que se va a subastar.


FUENTE: EXPANSION

 

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